martes, 2 de febrero de 2016

No es lo que se aprende sino, la forma en que se aprende





Una maestra que dedica su tiempo libre a ayudar a niños y niñas con problemas de aprendizaje en las escuelas públicas de Bogotá, me comentaba que ella y sus compañeras habían comprobado que el “abcdespañol” evitaba muchas de las dificultades que presentan los niños al enfrentar el proceso de la lecto-escritura, niños que muchas veces se "rotulan" como “disléxicos”.
Al mirar mi cara de sorpresa, la profesora se refería a los niños y niñas que ellas han podido “salvar” de la frustración ante la pérdida del año escolar y de los muchos padres de familia desconsolados, que han tranquilizado, al comprobarles que su hijo es “normal” y que con un poco de dedicación y esfuerzo logra salir adelante. 
En ese momento hice memoria de los miles de niños y niñas que han encontrado en el “abcdespañol” una manera fácil y eficaz de adquirir la lectoescritura y de los muchos padres de familia que me llaman o me escriben agradecidos por considerar que usando este método pudieron solucionar a tiempo un problema de aprendizaje en sus hijos. Hay agrónomos, maestros, ingenieros, médicos y profesionales de todas las áreas que superaron una dificultad al principio de su educación y que hoy ejercen su profesión a cabalidad.
Es aceptado, que gran cantidad de niños y niñas ante las dificultades que padecen para aprender a leer y escribir, disimulan su limitación mostrando comportamientos  negativos, indisciplina dentro de la clase y algunas veces, agresividad. 
Estos niños y niñas reprimidos una y otra vez en la clase, terminan siendo remitidos al prefecto de disciplina, expulsados de la escuela y en muchas  ocasiones deben ir al sicólogo o consejero escolar, que a su vez los remite al médico. Una vez analizados los síntomas, el profesional  receta algunas pastillas para mejorar la atención del niño, su comportamiento y quizás su aprendizaje.  Muchas veces se pueden evitar estas situaciones presentando al aprendiz métodos que atraigan su interés y le motiven a aprender.
Millones de niños y niñas en edad escolar fracasan en sus estudios, deben repetir una y otra vez el grado escolar y terminan desertando de la escuela al no encontrar interés en las áreas de aprendizaje o al tener dificultades para acceder al aprendizaje requerido en cada uno de los niveles. 
Siendo la lectoescritura y la matemática básica aprendizajes fundamentales para el logro de nuevos aprendizajes, es en esta área donde los maestros debemos prestar mayor atención. Si cada niño que llega a la escuela aprende a leer y escribir bien y adquiere las bases de la matemática, hemos logrado un paso fundamental en la evolución de su aprendizaje y aunque deje la escuela en un corto período de tiempo, como sucede con tantos niños y niñas en América Latina, ya lleva en su cabeza el germen del aprendizaje continuado.
La mejor manera para lograr el interés de los estudiantes es con el uso de metodologías atractivas y novedosas, donde su mente encuentre retos, problemas por resolver, y posibilidades de contrastar sus conocimientos con otros, favoreciendo la comprensión y el proceso. Metodologías que destierren la memorización a ultranza que ha caracterizado la escolarización en nuestros países.

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