domingo, 13 de marzo de 2011

En la ruta de aprendizajes significativos

Fragmento de la entrevista publicada
en la Revista Pauta No.198, 03/2011
Otra vivencia que marca mi inclinación por la búsqueda de métodos diferentes de aprendizaje, que no privilegien la memorización sino el proceso y la comprensión, fue la forma en que dábamos las lecciones que nos exigía el profesor de Literatura Universal: frente al grupo nos pasaba por parejas para hacer la exposición correspondiente. Un día debí presentar la lección sobre Dostoievsky y mi compañero empezó así: “ Teodoro Michailowich (1821- 1881) en su origen era de familia católica de Lituania, con sangre escandinava en sus venas. Eran sus padres altivos, intolerantes, devotos, muy pobres. Cuando pasaron a Ucrania, cambiaron de religión…”. En este momento el profesor me solicita seguir la lección y yo, tomando aire, empecé a narrar la situación de Raskolnikov y Sonia, pues estaba embebido leyendo la novela Crimen y Castigo. Esto no me lo aceptó el profesor, ya que requería la biografía tal como lo exponía el Hermano Claudio Marcos, en su texto Lecciones de Literatura Universal. Entonces, mi compañero continuó con la lección: “ Dostoievsky escribió para un pueblo que se deja atraer y siempre con facilidad por el fatal torrente de la autonegación y la autodestrucción…”. En este momento pensé que algo no funcionaba en el proceso de enseñanza- aprendizaje, pues era más importante repetir mecánicamente que utilizar el juicio crítico. Es decir, ya los conceptos venían establecidos en el texto y algunos de nosotros, a pesar de leer al autor, no podíamos sacar nuestras propias conclusiones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario